HERMES TRIMEGISTOS O TOTH, EL GRAN MAESTRO DE SABIDURÍA

“Los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído capaz de comprender”.

EL KYBALION.

Ningún conocimiento oculto ha sido tan celosamente guardado como los fragmentos de las enseñanzas herméticas, los que han llegado hasta nosotros a través de las centurias transcurridas desde los tiempos del Gran Fundador, Hermes Trismegistos, “el elegido de los dioses”, quien murió en el antiguo Egipto, cuando la raza actual estaba en su infancia. Contemporáneo de Abraham, y, si la leyenda no miente, instructor de aquel venerable sabio, Hermes fue y es el Gran Sol Central del Ocultismo, cuyos rayos han iluminado todos los conocimientos que han sido impartidos desde entonces. Todas las bases
fundamentales de las enseñanzas esotéricas que en cualquier tiempo han sido impartidas a la raza son originarias, en esencia, de las formuladas por Hermes.

De todas partes del globo vinieron discípulos y neófitos que miraban a Hermes como el Maestro de los Maestros, y su influencia fue tan grande que, a pesar de las negativas de los centenares de instructores que había en los diferentes países, se puede fácilmente encontrar en las enseñanzas de estos últimos las bases fundamentales en las que se asentaban las doctrinas herméticas. El estudiante de religiones comparadas puede fácilmente percibir la influencia tan grande que las enseñanzas herméticas han ejercido en todas las religiones, sea cual fuere el nombre con que se les conozca ahora, bien en las religiones muertas o bien en las actualmente existentes. La analogía salta a la vista, a pesar de los puntos aparentemente contradictorios, y las enseñanzas herméticas son como un conciliador de ellas.
La obra de Hermes parece haberse dirigido en el sentido de sembrar la gran-verdad que se ha desarrollado y germinado en tantas y tan extrañas formas, más bien que en el de establecer una escuela de la filosofía que dominara el pensamiento del mundo. Sin embargo, la verdad original enseñada por él ha sido guardada intacta, en su pureza primitiva, por un reducido número de hombres en cada época, los cuales, rehusando gran número de aficionados y de estudiantes poco desarrollados, siguieron el proceder hermético y reservaron su conocimiento para los pocos que estaban prontos para comprenderlo y dominarlo. De los labios a los oídos fue transmitido este conocimiento entre esos pocos. Siempre han existido en cada generación y en los diversos países de la tierra algunos iniciados que conservaron viva la sagrada llama de las enseñanzas herméticas, y que siempre han deseado emplear sus lámparas para encender las lámparas menores de los del mundo profano, cuando la luz de la verdad languidecía y se anublaba por su negligencia, o cuando su pabilo se ensuciaba con materias extrañas. Han existido siempre los pocos que cuidaron el altar de la verdad, sobre el cual conservaron siempre ardiendo la lámpara perpetua de la Sabiduría.

Desde el antiguo Egipto han venido las enseñanzas fundamentales y secretas que tan fuertemente han influido en los sistemas filosóficos de todas las razas y de todos los pueblos, durante centurias enteras.
El Egipto, la patria de las pirámides y de la Esfinge, fue la cuna de la Sabiduría Secreta y de las doctrinas místicas. Todas las naciones han sacado las suyas de sus doctrinas esotéricas, La India, Persia, Caldea, Media, China, Japón, Asiria, la antigua Grecia y Roma, y otros no menos importantes países, se aprovecharon libremente de las doctrinas formuladas por los hierofantes y Maestros de la tierra de Isis, conocimientos que solo eran transmitidos a los que estaban preparados para participar de lo oculto.
Fue también en el antiguo Egipto donde vivieron los tan grandes adeptos y Maestros que nadie después ha sobrepasado, y que rara vez han sido igualados en las centurias que han transcurrido desde los tiempos del Gran Hermes. El Egipto fue la residencia de la Gran Logia de las fraternidades místicas.
Por las puertas de su templo entraron todos los neófitos que, convertidos más tarde en Adeptos, Hierofantes y Maestros, se repartieron por todas partes, llevando consigo el precioso conocimiento que poseían y deseando hacer partícipe de él a todo aquel que estuviera preparado para recibirlo. Ningún estudiante de ocultismo puede dejar de reconocer la gran deuda que tiene contraída con aquellos venerables Maestros de Egipto.

Pero entre esos grandes adeptos existió uno al que los demás proclamaron ” el Maestro de los Maestros”. Este hombre, si es que puede llamarse “hombre” a un ser semejante, vivió en Egipto en la más remota antigüedad y fue reconocido bajo el nombre de Hermes Trismegisto.
Fue el padre de la sabiduría, el fundador de la astrología, el descubridor de la alquimia. Los detalles de su vida se han perdido para la historia, debido al inmenso espacio de tiempo transcurrido desde entonces. La fecha de su nacimiento en Egipto, en su última encarnación en este planeta, no se conoce ahora, pero se ha dicho que fue contemporáneo de las más antiguas dinastías de Egipto, mucho antes de Moisés. Las autoridades en la materia lo creen contemporáneo de Abraham, y en alguna de las tradiciones judías se llega a afirmar que Abraham obtuvo muchos de los conocimientos que poseía del mismo Hermes.
Después de haber transcurrido muchos años desde su muerte (la tradición afirma que vivió trescientos años), los egipcios lo deificaron e hicieron de él uno de sus dioses, bajo el nombre de Toth.

Los libros de Toth

Años después los griegos hicieron también de él otro de sus dioses y lo llamaron “Hermes, el dios de la sabiduría”. Tanto los griegos como los egipcios reverenciaron su memoria durante centurias enteras, denominándole el “inspirado de los dioses”, y añadiéndole su antiguo nombre “Trismegisto”, que significa “tres veces grande”. Todos estos antiguos países lo adoraron, y su nombre era sinónimo de “fuente de sabiduría”.

Y esta política de diseminar cuidadosamente la verdad ha caracterizado siempre a los hermetistas, aun en nuestros días. Las enseñanzas herméticas se encuentran en todos los países y en todas las religiones, pero nunca identificada con un país en particular ni con secta religiosa alguna. Esto es debido a la prédica que los antiguos instructores hicieron para evitar que la Doctrina Secreta se cristalizara en un credo.

Descarga aquí el libro “El Kybalion” de Hermes Trimegistos:  El.Kybalion

Conoce las Leyes Universales para conocerte a tí mismo.

¿Quién fue Hermes Trimegistos?

Primera Ley Universal ” El Todo es Mente Universal”

EL LIBRO DE TOTH

Para estudiar el problema del Libro de Toth, debemos situarnos en esta hipótesis de una antiquísima civilización preegipcia. Toth es un personaje mitológico, más divino que humano, el cual, según todos los documentos egipcios que poseemos, fue anterior a Egipto. En el instante del nacimiento de la civilización egipcia, hay que suponer que los sacerdotes y los faraones poseían el libro de Toth, que era, probablemente, un rollo o una serie de hojas de papiro que contenían todos los secretos de los diversos mundos y daban un poder considerable a sus poseedores.

El libro de toth debía de ser, pues, un papiro antiquísimo ( si era papiro ), copiado en secreto en sucesivas ocasiones, y cuya antigüedad se remontaría a 10.000 o quizás 20.000 años. Pero un objeto material no es en modo alguno un símbolo. Un objeto material que podía ser destruido, principalmente, por el fuego. Veamos lo que fue de él. Pero fijémonos ante todo en el propio Toth. Este es representado como un ser humano con cabeza de ibis. Tiene en la mano una pluma de caña y una paleta con la tinta que se utilizaba para escribir sobre pergamino. Sus otros dos símbolos son la luna y el mono. Según la tradición mas antigua, invento la escritura y actuó de secretario en todas las reuniones de los dioses. Esta asociado con la ciudad de hermópolis, de la que sabemos muy poco, y con unos reinos subterráneos de los que aun sabemos menos.(¿Agartha – Sangrilla?) Trasmitió la escritura a la Humanidad y escribió un libro fundamental, el mas famoso y antiguo de todos los libros, que contenía el secreto del poder ilimitado.

Entre principios del siglo 1 a. de J.C. y finales del 2 d. de J.C., aparecen numerosos libros que constituyen, en su conjunto, el corpus hermeticum. A partir del siglo V, estos textos son coleccionados, y encontramos en ellos referencias al libro de Toth, pero nunca una indicación precisa que permita encontrarlo. Los textos más célebres de esta serie son los titulados Asclepius, Koré Kosmou y Poimandres. El Asclepius en particular, nos brinda extrañas imágenes del poder de las civilizaciones desaparecidas. Y aún considerados como obras de ciencia-ficción, estos textos excitan vivamente la imaginación. San Agustín y numerosos teólogos y filósofos se interesaron mucho por ellos. Sin duda alguna estos textos son los que propagaron el Libro de Toth. Este aparece tan a menudo, desde el siglo V de la era cristiana hasta nuestros días, que podemos preguntarnos cómo fue reproducido antes de la invención de la imprenta y de la fotografía. La Inquisición lo quemó al menos treinta veces, y se necesitaría todo un libro para enumerar los extraños accidentes sufridos por los que se jactaban de poseer el libro de Toth. En el siglo XVIII, todo charlatán que se respetase alardeaba de poseerlo y aunque ninguno de ellos pudo mostrarlo, muchos murieron en las hogueras de la inquisición por esta causa, hasta el año 1825.

El libro de Toth entonces es el libro que existe pero no existe, pero lo que si parece existir es una asociación internacional de lo que se a dado en llamar “Hombres de Negro”. Si existe tal organización, debe poseer necesariamente el libro o lo que queda de él. Y, si los egipcios aplicaron al papiro las mismas técnicas de conservación que a las momias, no es en modo alguno absurdo pensar que un papiro pudiese conservarse hasta el siglo XIX, a partir de cuya época pudo ser fotografiado. A menos que la organización de que se trata conociese la fotografía desde mucho antes, hipótesis que no debe descartarse a juzgar por ciertas pistas que nos otorga la historia. Todo esto hace que sintamos afán por saber más. Pero es comprensible que algunos piensen que la humanidad no está preparada para recibir estos conocimientos, y que una organización haga todo lo posible por impedir la publicación del libro de Toth. Hasta hoy, parece que lo han conseguido, y , a la luz de las aplicaciones que le dan algunos hombres al conocimiento, hasta puede que tengan razón. Lo cierto es que, si existiese una traducción del Libro de Toth, con pruebas de autenticidad y fotografías del texto original, todos los editores vacilarían antes de publicarla. ¿Usted no?

(Extracto) Bibliografía: “LES LIVRES MAUDITS” – Jacques Bergier -1976 – Plaza & Janes, S.A., Editores.

APOLOGÍA DEL LIBRO DE TOTH
por E L E U Z E L

Apología: pología (del latín apología, y este del griego ἀπολογία, «defensa», «justificación») es un discurso de palabra o escrito en el que se defiende o alaba a una persona o cosa que está generalmente sometida a una controversia.

PRÓLOGO

En el preciso momento, en que el sol emergía en el horizonte del mar atlante, el escriba supremo abandonó el templo y descendió al valle sin equipaje alguno, sin las insignias de su rango. Un nuevo discípulo había ascendido con éxito los primeros peldaños de la iniciación y quedaba encomendado a su guía. El discípulo, se llamaba Eleuzel de Delphos y su origen se remontaba también a la época milenaria de los hombres-pájaro, los hombres-ele, los hombres-libres que habiendo descendido al planeta del maya se habían prendado de las hijas de los hombres y cohabitado con ellas.
Como otras veces, el Escriba, partió acompañando y protegiendo los primeros pasos de quien había recibido la luz en el Gran Templo y sobre la gran colina dorada defendida por cuatro puertas invisibles.
Mientras caminaban juntos, el maestro dijo a su discípulo: “Tomarás la dirección de Oriente y encaminarás tus pasos hacia la patria futura de las pirámides, donde un río nuevo bañará los pies de una nueva raza portadora de la única semilla que no será aniquilada en la séptima generación.”
EL discípulo llevaba impreso a fuego en su corazón y en su mente el Gran Libro y los dos libros subsidiarios. Mientras caminaba, en una visión retrospectiva, fue reconociendo cada una de las páginas, numeradas del cero al veintiuno, que le habían sido transmitidas en el idioma milenario, en que era comunicado el verbo a quienes eran hallados dignos de recibir la sabiduría y el poder.
Tres septenarios hacen veintiuno y siete ternarios señalan las siete razas, los siete principios y las siete generaciones. Más importante que la función es el conocimiento y nadie puede bañar su corazón en la sabiduría sí no ha renunciado antes a la vana ciencia de quienes defendieron en el pasado y defenderán en el futuro que saber es poder y poder es triunfar sobre la materia y los semejantes.
Todo es energía y fluye en movimiento constante. Quien pone su mente en las coordenadas verdaderas de tiempo y espacio, entra en comunicación con el gran mar del conocimiento y en él es acrisolado, transmutado y renacido a solas con el Cosmos, la esencia de toda cosa.
Cuando Eleuzel se hubo quedado solo en el camino y su maestro le fue arrebatado. recordó los versos que había escrito un día como apología del Gran Libro:
Todo se ajusta ineludiblemente al tiempo y al espacio. Lo que en el planeta está sucediendo y va a suceder, ya fue antes de ahora. La gran rueda de doce radios (EL ZODIACO) gira ininterrumpidamente y nadie puede detenerla ni detenerse en su movimiento de morir y renacer.”

0.EL LOCO O EL DISCÍPULO

El discípulo inició su camino, en solitario, en el momento en que comenzaba sobre el planeta un eclipse de sol.
No llevaba ni oro ni armas, tampoco iba a su lado el maestro para acompañarle a través de maya, pero recordaba la voz:
EL DISCÍPULO COMO EL MAESTRO, ESTÁN FUERA DE TODO ORDEN, POR ENCIMA DE TODA LEY. 
Por el camino algunos de los que le observaban le llamaban loco: los hechiceros y los perros intentaron hacerle variar de dirección para que cayera en un precipicio sin retorno.
Su tiempo se media por las lunas y su acción debía guiarse solamente por la dirección y la luz del sol.
En una mano llevaba el símbolo de la orden en que había sido iniciado: una rosa de color blanco.
Sobre los hombros apoyaba una vara con doble equipaje defendido por su mano izquierda: en el equipaje de atrás guardaba los signos y las claves para no detenerse ni errar en el camino, en el equipaje delantero acumulaba la sabiduría.
Sobre la cabeza del loco podía verse este símbolo: un círculo y una cruz en el centro, el signo del planeta donde debía conquistar la vieja serpiente.
El Loco no era el Loco, era el discípulo puesto en camino, llamado loco por quienes no habían tenido el valor de emprender la búsqueda alquímica del conocimiento.

1.EL MAGO O EL APRENDIZ

A una determinada altura del camino, el discípulo ya no fue llamado loco por las turbas.
Los prodigios que hacia, le merecieron el apodo de “mago”.
Pero en realidad, seguía siendo discípulo: un aprendiz que había comenzado a practicar y obrar con sus conocimientos a través de la materia que le proporcionaban los cuatro elementos.
Cuando se presentaba a la gente, lo hacía como un hombre libre con el signo infinito sobre su cabeza: en su mano derecha la vara de poder y con su mano izquierda encaminando la fuerza que venía de lo alto hacia los materiales, sobre los que obrar el cambio.
Los materiales, los cuatro elementos con que había comenzado a trabajar, estaban simbolizados adelante de él sobre la piedra cúbica defendida por el ibis sagrado: el pentáculo dorado extraido de la Tierra, la copa rebosante de Agua primitiva, el Fuego inextinguible brotando del ánfora, la espada curva delimitando el Aire y las heridas.
La mayor parte de sus semejantes no comprendían ni los símbolos ni el lenguaje, otros tenían miedo en su presencia por la forma en que manejaba y dominaba los materiales, por eso le llamaron mago, dios, profeta, en adelante. Pero en verdad, era un discípulo que todavía llevaba ceñida a la cintura la serpiente que se muerde la cola y estaba aprendiendo a experimentar con la materia aunque defendido por la fuerza constante de Mercurio.
El mago era el aprendiz alquimista buscando a través de sí mismo y la materia la sabiduría y el don de la obra.

LA SABIDURIA DEL TAROT Elizabeth Haich

El Gran Espíritu Universal hablándonos desde estas cartas antiquísimas está enraizado en el remoto pasado del Misticismo Egipcio. Para experimentar símbolos y ser afectados por ellos es una cosa y la misma. Los símbolos renuevan los poderes creativos del Ser Humano si encuentra la respuesta correcta en su ser interior. Las 22 cartas representan los correspondientes niveles de consciencia del ser humano.

El Alma piensa en imágenes. El Alma vive en imágenes. Es un maravilloso instrumento que podrá ayudar al ser humano en su tarea inmensa de adquirir autoconomiento. Las cartas representan los niveles de la consciencia humana, desde el primer amanecer de la consciencia, el primer despertar, hasta la Divina Consciencia Universal, la Unión con el Creador.

Los 22 Arcanos Mayores representan el principio que gobierna las cualidades de un ser humano descritas por las 56 cartas de Arcanos Menores. Este principio es la Consciencia Universal en el ser humano. Para qué y con que propósito utiliza esas habilidades y talentos, ya sea de forma correcta o incorrecta, para buenas acciones o malas, depende del nivel de su Consciencia. El Ser humano es su propio artista que ensambla su propia imagen personal de acuerdo a sus patrones interiores. Al comienzo de su desarrollo esta completamente inconsciente de su posición. Desde que tiene falta de autoconocimiento vive dentro de su propia imagen como un prisionero en una celda que se ha construido a si mismo, en vez de ser un maestro es un esclavo. Pero es precisamente a través de los golpes del destino que le llegan en su ignorancia, como un día se despierta . Vuelve a sus sentidos y la consciencia crece desde su interior. Desde este primer despertar, desde esta chispa de autoconsciencia a la meta final- La Consciencia Universal Divina y Perfecta-, le espera un largo camino de desarrollo.

Los Antiguos sabios representaron los niveles de consciencia desde el primer despertar hasta la Divina Consciencia en 22 grandes Arcanos. Ya se sabe desde tiempos antiguos trazos arqueológicos de estas cartas. En Egipto, Babylonia, Palestina, India, se han encontrado evidencias de estas cartas en murales, en esculturas, en tablas de terracota.

Pero los restos que se han encontrado no son más que fragmentos de toda la secuencia. Sólo hay una nación que por su tradición religiosa y sus sagradas escrituras ha preservado inalterado este conocimiento desde hace miles de años hasta nuestros días. Me refiero al pueblo judio.

Los judíos recibieron sus textos sagrados de Moisés, que había sido un sacerdote iniciado en los Misterios del Ojo de Horus. Moisés transmitió a su gente los misterios profundos de toda la Creación y de la Naturaleza humana, todo el conocimiento secreto que había aprendido de los Altos Sacerdotes Egipcios.

Las diferentes partes unidas del Libro de Moisés, configuran la Tora. Los textos secretos que contienen las “llaves” forman “La Cabbala”. Entonces podemos ver que el Tarot es una parte importante de las escrituras Hebráicas. Cabbala significa tradición oral. La Cabbala es la ciencia de Dios, la naturaleza del ser humano. Enseña y prueba QUE TODO ES UNO Y UNO ES TODO.

La palabra TORA, leída en sentido circular hacia la dcha, forma la palabra TAROT.

Los grandes iniciados conocían los elementos básicos de la Creación y la conexión con las vibraciones creativas de las letras y los números que actúan como leyes matemáticas en la Creación y realizan ideas creativas en el nivel de la materia. Desde estos elementos básicos y sus relaciones, crearon imágenes, cada una representando una idea creativa, un concepto, una letra y un número. Estos cuadros son los Grandes Arcanos del Tarot. Juntos forman las 22 letras del alfabeto primitivo Hebreo.

La Naturaleza de estas cartas es tal que pueden producir un efecto de despertar muy fuerte en el subconsciente del ser humano. Si se estudia las cartas una por una, una luz brillante podrá iluminar su alma, porque podrá ver lo que tiene que trabajar sobre sí mismo y como debe transformarse para lograr contentamiento.

Estas cartas nos ayudan a despertar nuestro subconsciente y traerlo al consciente, y así obtenemos conocimiento de uno mismo. Son como espejos espirituales en los que podemos no sólo reconocernos, sino examinarnos y estudiarnos. Nos damos cuenta de una manera extraña que algunas cartas corresponden exactamente a nuestro estado interior, y a nuestro estado en relación con el mundo. De repente alcanzamos la comprensión interna y de nuestro destino. Comprendemos que las razones de nuestro destino descansan dentro de nosotros. Por lo tanto debemos cambiarnos a nosotros para que nuestro destino también cambie. El destino es la suma de acciones y reacciones.

Si conocemos que cartas representan nuestro estado interior, entonces podremos deducir a partir de las cartas que es lo que nos hace actuar de esa manera particular. Y si no estamos perfectamente contentos y satisfechos con nuestra vida y con nosotros, las cartas nos permitirá descubrir que nos puede ayudar para salir de la situación presente y las dificultades. Nos permiten ganar claridad interior en nuestra vida y resolver los problemas más fácilmente.

De este modo los poderes espirituales de estas extrañas cartas comienzan a tener efecto en el ser humano y este efecto esta ampliado en proporción a su mejora de la comprensión de las cartas. Así el Tarot trae al ser humano la cercanía de la Gran Meta, que es el Conocimiento de si mismo, EL Ser uno mismo.

A continuación vamos a ver como Elizabeth Haich nos describe en su libro “The Wisdom of Tarot” el primer nivel de Consciencia después del despertar y pasar por el duro proceso de Transformación del LOCO. Desde mi visión personal, EL MAGO es un nivel de consciencia y experiencia fundamental para comenzar a crear tu propio destino y colaborar co-creando y creciendo con el  Propósito Universal. Atentos a las Leyes Universales que nos muestra “EL MAGO CREADOR” que todos tenemos.

En este dibujo podemos ver un hombre joven fuerte, un mago, su postura asume la forma de la letra ALEPH. Esta inclinado hacia la derecha, apuntando hacia abajo con su mano derecha y hacia arriba con su mano izquierda. Al mismo tiempo, esta postura sugiere una Verdad Universal muy antigua que el Gran Maestro Egipcio Hermes Trimegistos enseña en la Tabla Esmeralda: “Como es arriba es abajo” (LEY DE CORRESPONDENCIA).

El joven está vestido con un traje de curiosos colores. Esta vistiendo un sombrero, que si miramos cuidadosamente, no parece un sombrero. La corona de este supuesto sombrero es su propia cabeza, un círculo cerrado simbolizando su Espíritu eterno, su Yo Superior. Parte de este círculo está cubierto por las alas del sombrero, por lo que no vemos toda su cabeza. Esto significa que no es plenamente consciente de su espíritu, de que todavía hay un gran trabajo en su subconsciente, en la parte invisible de su ser. El color rojo indica que el Espíritu, dador-positivo, es un fuego divino. Está en un círculo cerrado porque nunca puede mostrarse a sí mismo en el mundo exterior de la materia. El Gran Espíritu Universal pertenece a otro mundo. En el mundo de la materia es Invisible y no puede ser percibido por ninguno de los 5 sentidos. Esto es la razón por la que requiere un instrumento de manifestación a través del cual puede revelarse, a través de una idea, pensamiento o conocimiento. Este instrumento es el intelecto, simbolizado por las alas del sombrero. Las alas tienen la forma de un signo usado en matemáticas que denota el “infinito”, un 8 en posición horizontal. El filo del ala es de color amarillo, el color de la razón, y dentro del ala es verde, el color de la simpatía, buena voluntad y amistad. De este modo el joven mago manifiesta su invisible, ardiente, eterno espíritu- que nunca ha nacido y por lo tanto nunca morirá- a través del infinito sin límites del pensamiento y conocimiento, pero también a través de la simpatía, buena voluntad y amistad.

En su torso podemos ver una túnica roja ajustada con un collar azul y una raya azul hacia abajo. Esta túnica esta ajustada por la simple razón de que no es una túnica, es su propio cuerpo. El rojo simboliza su ser espiritual, que como su cabeza, es dador-positivo. El azul del collar y la raya central del torso simboliza el amor puro y desinteresado por la humanidad . El soporta este amor desinteresado en su interior, pero también se permite a si mismo ser guiado por es AMOR UNIVERSAL a la humanidad en su camino a través del mundo. Esto se muestra por sus piernas, que visten unos leotardos azules.

Sus brazos simbolizan los dos grandes principios de polaridad de la Creación, el activo-masculino, polo dador positivo, y el pasivo-femenino, polo receptor negativo (LEY DE GÉNERO Y LEY DE POLARIDAD). Sus brazos están vestidos con diferentes colores. Esto significa que el mago utiliza sus brazos y manos de diferentes maneras: con razonamiento, como simboliza el amarillo, con buenas intenciones y buena voluntad hacia los demás, como indica el verde, y el azul, que muestra su naturaleza verdadera. Las mangas rojas denota que continúa radiando poder dador espiritual, de igual manera si permite ser guiado en su actividad y trabajo por su amor desinteresado a la humanidad.

En la raya azul de su túnica podemos ver 5 botones. Estos son los 5 sentidos, a través de los cuales se conecta a si mismo, su mundo interior, con el mundo exterior.

Sólo 3 patas de la mesa son visibles, la cuarta está fuera dentro del mundo espiritual invisible. La actividad del mago descansa en su mayor parte en la base material. Su ser vive en el mundo material visible, es aquí donde debe cumplir su misión. Aunque parte de sus acciones, la cuarta pata de la mesa, descansa sobre lo invisible, sobre la base espiritual.

En la mesa hay tres símbolos del tarot sin utilizar pero preparados para hacerlo: la copa, la espada y la moneda . En su mano mantiene el símbolo más importante, el bastón en su mano izquierda (los 4 elementos). En cada extremo del bastón hay una bola coloreada. Esto nuevamente simboliza los dos principios de polaridad, la bola roja al polo positivo, la bola azul el polo negativo. El mago sujeta el bastón de tal forma que el polo positivo señala hacia arriba y el negativo señala hacia abajo en dirección a la moneda. En las manos del mago el bastón se convierte en varita mágica. Estos son los poderes creativos del mago en donde realiza la voluntad de su Yo Superior en el mundo visible. Con ella puede efectuar milagros verdaderos y de este modo gradualmente se convierte en un mago blanco.

El color exterior de la copa es azul, femenino-receptivo, pero contiene el rojo, el Espíritu, masculino-activo, principio ardiente representado por el líquido rojo dentro de la copa. La copa esta sobre una base hexagonal. La copa apunta a los principios espirituales del mago y significa su receptividad a todo aquello que es bueno, a las grandes verdades divinas del espíritu.

La espada también está abierta y sin usar en la mesa. Simboliza el coraje del mago con el que está preparado para pelear contra las sombras del inframundo, contra su propio subconsciente, de tal manera que obtenga la luz divina de la consciencia.

Por último hay una moneda de oro sobre la mesa. La forma circular siempre simboliza al Espíritu; pero la cruz en la moneda muestra en este caso un Espíritu muy poderoso y especial, que con su vasto poder de concentración crea la materia y la controla uniendo los elementos opuestos. Esta es la moneda, el dinero. Pero en el contenido de este concepto “dinero” es puramente simbólico. Sugiere mucho más, los poderes espirituales inherentes que le permiten controlar todos los valores del mundo material.

Entre sus piernas, vemos una flor que ha crecido de la Tierra. Tiene 3 hojas verdes y un capullo. Las hojas verdes simbolizan los 3 grandes principios del espíritu, poder y la materia. El capullo es rojo, por lo tanto denota al Espíritu. Esto simboliza que el Espíritu del mago, como el capullo, no se ha manifestado completamente. Como la flor, su espíritu está presente, pero en muchos aspectos todavía inconsciente. Así como la flor no se ha podido abrir en todo su esplendor, así el mago tampoco ha podido mostrar todo su esplendor, así que el mago no ha mostrado la perfección de su espíritu, de su Yo Superior. Sus tesoros divinos están todavía latentes en su subconsciente. Hay también una razón de que la flor esté detrás de él, así como el subconsciente está detrás del consciente. Es una cuestión de tiempo hasta que la flor pueda abrirse y revelar toda su gloria y el mago manifieste a su ser interior perfecto. 

Este dibujo, El MAGO, representa a un ser humano que acaba de despertar, de repente se hace consciente de sí mismo y percibe por primera vez que está aquí y ahora.

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a HERMES TRIMEGISTOS O TOTH, EL GRAN MAESTRO DE SABIDURÍA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s